Las operaciones aéreas en Bucaramanga quedaron completamente suspendidas. La Aeronáutica Civil ordenó el cierre temporal del Aeropuerto Internacional Palonegro tras una serie de afectaciones en la seguridad y la movilidad en Santander, provocadas por manifestaciones que han bloqueado las principales vías de acceso a la terminal.
La medida fue oficializada mediante un NOTAM, con efecto a partir de las 5:30 de la tarde de este jueves, lo que implica la suspensión total de despegues y aterrizajes desde y hacia el aeropuerto. La decisión responde a la imposibilidad de garantizar condiciones seguras tanto para pasajeros como para tripulaciones en medio de los bloqueos que han dificultado el ingreso a la terminal aérea.
El cierre no tiene, por ahora, una fecha definida de reapertura.
Las autoridades han sido claras en señalar que las operaciones solo se restablecerán cuando existan garantías plenas de seguridad para la navegación aérea y el tránsito terrestre, lo que deja en incertidumbre a cientos de viajeros que tenían programados vuelos desde y hacia Bucaramanga.
El detonante de la situación ha sido la jornada de protestas que se desarrolla en el marco del paro nacional, especialmente en el municipio de Lebrija, donde manifestantes han bloqueado la vía principal que conecta con el aeropuerto. Estos bloqueos han impedido el desplazamiento normal hacia la terminal, afectando directamente la operación aérea.
Las movilizaciones están lideradas por propietarios de la región que expresan su rechazo a la actualización de los avalúos catastrales, medida que, según denuncian, podría incrementar significativamente sus obligaciones tributarias. Los voceros han advertido que este cambio pone en riesgo la permanencia de muchas familias en sus tierras, al considerar que los nuevos valores podrían ser imposibles de asumir.
Desde la madrugada de este jueves, las autoridades instalaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) para monitorear la situación y coordinar acciones frente a los bloqueos, que continúan en varios puntos del departamento.
Mientras tanto, los líderes de las protestas han anunciado que viajarán a Bogotá para sostener una mesa de diálogo con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, en busca de una solución al conflicto.
El cierre del aeropuerto Palonegro evidencia el impacto que este tipo de movilizaciones puede tener sobre la infraestructura crítica del país. No solo se trata de una afectación local, sino de una interrupción que conecta con la movilidad aérea nacional, generando retrasos, cancelaciones y una cadena de impactos en distintos sectores.
Por ahora, la operación aérea en Bucaramanga queda en pausa, a la espera de que el orden público y la movilidad permitan reactivar uno de los principales puntos de conexión del nororiente colombiano.








